Riesgos de la naturaleza
Protege el vehículo frente a daños materiales ocasionados por fenómenos naturales cuando las cláusulas adicionales correspondientes se encuentran contratadas.
Erupción volcánica
A consecuencia de: caída de ceniza, material volcánico o efectos directos de una erupción.
Daños típicos: pintura dañada, parabrisas rayado, obstrucción de filtros y daños por material abrasivo.
Salida de mar
A consecuencia de: ingreso del mar de origen sísmico o no sísmico, según la cláusula contratada.
Daños típicos: ingreso de agua salada, corrosión, daños eléctricos y daños en el interior.
Inundación
A consecuencia de: acumulación o ingreso de agua por lluvias, desbordes u otros eventos cubiertos.
Daños típicos: tapiz mojado, sistema eléctrico afectado, módulos dañados y daños en el interior.
Avalancha
A consecuencia de: desplazamiento violento de nieve, tierra, barro o material acumulado.
Daños típicos: abolladuras, vidrios quebrados, daños estructurales y arrastre del vehículo.
Deslizamiento de tierra
A consecuencia de: derrumbes, caída de rocas o movimiento de tierra, barro o laderas.
Daños típicos: golpes en la carrocería, daños en los bajos, vidrios quebrados y daños estructurales.
Huracán o ciclón
A consecuencia de: vientos extremos y condiciones climáticas severas asociadas a estos fenómenos.
Daños típicos: caída de objetos, volcamiento, desprendimiento de piezas y daños por impacto.
Granizo
A consecuencia de: caída de granizo sobre el vehículo.
Daños típicos: abolladuras en techo, capó, puertas y maletero, además de daños en cristales y partes exteriores.
Sismo
A consecuencia de: sismo, salida de mar de origen sísmico y la situación anormal provocada por el evento.
Daños típicos: caída de muros, árboles, postes, techumbres o estructuras sobre el vehículo.